La importancia de hacer buenas fotos

A la luz del contenido que vemos diariamente en las redes sociales compartido en ocasiones por grandes cocineros y restaurantes de renombre, nos surge una pregunta que no podemos ignorar: ¿Se merece la alta cocina fotos de móvil mal iluminadas?. Hoy más que nunca se consume mucho material gráfico y todos somos un poco fotógrafos. No podemos evitar compartir nuestro último ágape en las redes sociales. Pero en un mundo más interconectado que nunca, masificado y lleno de cámaras al alcance de todos, el profesional debe destacar y hacerse ver. Hacer buenas fotos no tiene por qué ser una lotería, y mejor dicho, no debe serlo. Si publicas y compartes imágenes como restaurador, hay cosas que debes tener en cuenta:

  • Utiliza un buen equipo, evita los móviles a no ser que sea imprescindible y al menos, usa terminales de alta gama.
  • Cuida la iluminación, que no sea demasiado fría o cálida. Pregúntate: ¿se corresponde la imagen con la realidad? ¿el plato que aparece en la imagen, es blanco o amarillo? Y ajusta la luz en consecuencia.
  • Aprende nociones de fotografía, aprende a encuadrar elementos en la imagen y a componerla equilibradamente.
  • Cuida la apariencia del entorno en la foto (eliminar migas, tapones o corchos de botellas, desorden general…) y del fondo (intenta que no destaque más que el plato, que no sea demasiado luminoso ni aparezca el sol, por ejemplo).

Hay una continua lucha entre inmediatez y calidad y debemos elegir qué necesitamos. Si tenemos mucho que demostrar y acabamos de empezar, una foto cutre no puede ser una buena tarjeta de presentación. Si presentamos una receta a un público que previamente no la ha probado y no tiene recuerdos asociados a ese plato (emociones, sabores), que puedan rescatar al ver la foto de baja calidad, ¡estamos perdidos!. Para obtener un resultado profesional, no debes permitirte hacer experimentos caseros. Invertir en buenas fotos te asegura recuperar lo invertido con creces: es mejor aprovechar esa única ocasión de causar una buena impresión. Es mejor lograr un buen resultado a la primera que no lograr nada, o tener que repetir un trabajo por no haber juzgado su dificultad.

Dentro de lo posible, también es recomendable no usar la misma foto que tu competencia, sino hacer una foto propia, de tu receta, de tu plato, en tu local. Resumirlo todo en una imagen que diga “esto es mi negocio”. Si quieres presentar tu cocina o producto, no puedes cometer el error de usar fotos genéricas. Pero todo hay que decirlo, y es que las fotos de catálogo tienen dos filos: no son personalizadas, pero siguen siendo una forma de vender tu concepto de restaurante con calidad de una manera rápida, sencilla y económica.

El mejor consejo que podríamos darte desde nuestra experiencia es que no ignores el peligro de lo que no sabes que desconoces. Hacer buenas fotos cada vez es más sencillo, aunque cuando se trata de fotos de alimentos, platos ya preparados o procesos de cocinado, ya no basta con ser buen fotógrafo, pues hay multitud de trucos para componer estas fotos y que representen de forma adecuada el producto en su mejor momento soportando las condiciones de un estudio. ¿Alguna vez te has visto en una situación inesperada por no poder demostrar con buenas fotos tu producto?

 

¿Qué es un “Home Economist”?

Mortimer&Max

Mortimer&Max fotografiando el plato perfecto en La Tagliatella

En el entorno específico del cine, publicidad o fotografía, un Home Economist se encarga de preparar los platos potenciando sobre todo el aspecto de los mismos. Es decir, hay que saber un poco de todo: cocina, fotografía, incluso cine y si puede ser, diseño gráfico, para tener en cuenta el destino final de la captura. Debemos saber si habrá que reservar espacio al texto, cómo se va a publicar ese material, en qué soporte se imprimirá, por qué método de impresión…

El Home Economist en publicidad y sobre todo fotografía, no se encarga simplemente de cocinar, no es imprescindible que el producto que mostramos sea comestible. Aquí entran todos esos trucos que se han comentado muchas veces… El humo de un café no es tal, el helado es gelatina, las aceitunas para picar están barnizadas, las hamburguesas llenas de palillos y alfileres.

Sin embargo, no hay engaño en este trabajo. Hay que poder mejorar al máximo lo que debemos mostrar en la imagen final atendiendo a las condiciones reales que tenemos: focos con potencias que derriten las ideas, horas y horas de grabación… Hay muchos aspectos luchando contra nuestro éxito, se conjuga todo lo que no necesitamos para que ese producto parezca perfecto y mantenga una apariencia apetitosa en todo momento. Pero aún así, conseguiremos que dé lo mejor de sí mismo ante la cámara. A estas condiciones extremas a veces se suman los inconvenientes que puede tener un rodaje donde participen muchas personas, pues nuestro papel se debe adaptar al funcionamiento de todo el equipo y hay que tener la mente fresca y llena de ideas para solucionar cualquier situación que pueda surgir.

Porque lo más complejo de todo esto es estar siempre preparado y no dejar nada a la improvisación. Y este, a la postre, es el más importante motivo para contar con un profesional que tenga experiencia y te brinde soluciones cuando lo necesitas.

Así que, igual que uno se arregla para una ocasión especial, o sube esas fotos un poquito retocadas sin un solo granito en el cutis a su red social preferida… Pues podemos decir que intentamos preparar la comida para que sea la estrella de la fiesta de las fotos. Nuestro plato representará el ideal que calará en la mente de quien lo contempla, llevándolo un poco más allá.

En la foto podéis ver al equipo Mortimer&Max preparando una sesión de fotos para La Tagliatella, con toda la parafernalia necesaria para capturar la foto perfecta.

La Tagliatella es una cadena de restaurantes italianos artesanales que apuesta por la cocina tradicional italiana y una decoración espectacular en sus restaurantes, en los que ofrecen más de 400 combinaciones de pastas y salsas, más de 20 tipos de pizzas y tantos otros platos, en sus restaurantes por toda España.

Los fogones de Mortimer&Max

Mortimer&Max con las manos en la masa.

Mortimer&Max con las manos en la masa.

En esta entrada queremos presentar el estudio de Mortimer&Max. En muchas ocasiones hacemos fotos en lugares diversos y nunca sabemos dónde nos va a llevar el próximo proyecto. Otras veces, utilizamos nuestras instalaciones y nos ponemos manos a la obra… o a los fogones.

Si bien podemos -y hacemos- fotos en cualquier lugar, a veces es mucho más cómodo disponer de una cocina preparada para soportar las condiciones de una intensa sesión de fotos. De esta forma, evitamos diversos problemas que pueden suceder:

  • Espacio: Quizá la cocina del cliente no disponga de un espacio preparado para albergar nuestra colección de trastos: iluminación, cámaras, atrezo, trípodes… Es una ventaja tener un espacio que funciona como una cocina perfectamente equipada y a la vez, como estudio de fotos.
  • Iluminación: La luz es todo en fotografía, y puede dar un carácter particular a nuestra foto. Por esto, se necesitan diversas fuentes de luz, de diferentes potencias y características, que conseguirán el efecto que buscamos. Todas están a punto en nuestras cocinas.
  • Disponibilidad: Nuestro set está disponible todo el tiempo sin interrupciones de clientes, camareros, otras personas… No dejamos un restaurante cerrado y podemos usarla cuando sea preciso.
  • Atrezo: Disponemos de todo lo que hace falta para hacer la mejor demostración del producto.
  • Estilismo: Podemos vestir el producto adecuadamente, evitando quebraderos de cabeza al cliente. Para algunos es una molestia, pero para nosotros no, ¡es nuestra parte favorita!.
  • Post-producción: Además de atrezo y estilismo “real”, podemos tratar la imagen a posteriori, en postproducción, seleccionando el fondo más adecuado. Es habitual fotografiar elementos con un fondo negro; esta práctica tan demandada permite que una misma foto pueda utilizarse de varias formas, adaptándola a las necesidades de cada cliente seleccionando diversos fondos.

De esta forma, con las dos cocinas perfectamente equipadas de Mortimer&Max, podemos ofrecer la infraestructura necesaria para asegurarnos unas fotos perfectas, hechas con tanto esmero y cariño como el cocinero que las utilice.

Producción fotográfica para Ahorramás, “El Super del Barrio”

Hamburguesa Ahorramás, receta de Alfredo Gil - Producción fotográfica: Mortimer&Max

Hamburguesa Ahorramás, receta de Alfredo Gil – Producción fotográfica: Mortimer&Max

¿Te apetece una jugosa hamburguesa? Seguro que después de ver la foto has pensado “¡Sí, quiero la de la foto!”. No nos extraña, es difícil decir que no a una hamburguesa gourmet de calidad como la que podéis ver en sobre estas líneas. Nada menos que 175 gramos de pura carne magra de añojo picada, salpimentada y aderezada con huevo batido y un poquito de pan remojado en leche. Y cómo no, unas finas lonchas de bacon crujiente, amén del tradicional queso fundido, la cebolla y los pepinillos en rodajas, que no pueden faltar en una hamburguesa bien completa como ésta. Claro que, como la mujer del César, (bueno, salvando algunas distancias), las hamburguesas no sólo tienen que estar deliciosas, sino también parecerlo. Ahí es donde entramos nosotros, consiguiendo que las fotos queden a la altura de unos ingredientes de calidad, unas recetas preparadas con mimo y un fantástico cocinero. Reconocemos que la fotografía de alimentos tiene sus truquillos, pero el objetivo es capturar a la perfección la calidad de un plato y transmitirla al cliente.

En Mortimer&Max hemos realizado hace poco la producción fotográfica de las hamburguesas más especiales de la cadena de supermercados Ahorramás, sus hamburguesas gourmet para clientes exigentes. En una época donde todos nos preocupamos más que nunca por la calidad de los productos que consumimos, ellos se atreven a sugerirnos que subamos el listón un poquito más. Durante la sesión de fotos el cocinero y profesor Alfredo Gil preparó estas suculentas recetas en nuestro propio estudio, totalmente equipado para estos menesteres. Las fotos aparecerán en diversas promociones de la cadena y por supuesto, en su web de recetas.

Entre las variedades que capturamos con nuestras cámaras están la hamburguesa de vacuno “del nano“, la hamburguesa mixta mediterránea, la irresistible hamburguesa de queso y una muy original: la hamburguesa de pollo en pan de mollete. Viendo estas fotos y a estas horas, no sabemos cuál elegir.

Alfredo Gil es un joven profesor de la Escuela de Hostelería del Sur en Madrid, con una brillante carrera: Se ha formado en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid, ampliando sus estudios en la Escuela de la Vid e Industrias Lácteas, donde estudió Enología y Viticultura. Ha escrito ya varios libros de cocina y colabora en un programa de radio.

Ahorramás es una empresa de distribución comercial que se constituyó en 1979 por un grupo de empresarios minoristas de Madrid, y que actualmente cuenta con 200 establecimientos en Madrid y alrededores, donde comercializa además sus propias marcas como Alipende, Lanta, Bodyplus o Meque.

¡Hola mundo!

Hola, bienvenidos al blog corporativo de Mortimer&Max.

En esta primera entrada para estrenar blog queremos presentarnos y explicar un poco quiénes somos y lo que hacemos. Aunque seguiremos desarrollando ese tipo de contenidos a lo largo del tiempo; para que comprendáis mejor cómo es nuestro trabajo, cómo realizamos nuestras fotos y por qué es importante contar con un buen banco de imágenes especializado en gastronomía. Además de poder atender cualquier petición o encargo imaginable: nos encantan los retos,¡nos apuntamos a un bombardeo! (siempre que se trate de fotos, claro).

A través del blog y las redes sociales, esperamos resolver todo tipo de dudas que podáis tener, compartir contenidos interesantes y dar a conocer nuestros trabajos más recientes, además de muchos otros que hemos desarrollado a lo largo de los años. Y también, aprender cada día una cosa nueva, porque siempre hay un camino que recorrer.

Esperamos estar ahí con vosotros, para vosotros y participar en la conversación.